Río Verbena Festival 2026

Crónica y Fotografías: @pglivemusic

Pontevedra volvió a convertirse durante dos días en uno de los grandes puntos de encuentro de la música en directo en Galicia. El Río Verbena Fest regresó a la explanada del Recinto Ferial para celebrar su quinta edición con un cartel que mezcló nombres consolidados del indie y el pop nacional con artistas emergentes y una importante representación gallega.

Durante el viernes 21 y el sábado 22 de agosto, más de una quincena de artistas pasaron por los escenarios Xacobeo y La Gramola en dos jornadas que terminaron con el cartel de sold out y que dejaron varios momentos especialmente difíciles de olvidar. Entre ellos, el último concierto de Love of Lesbian en Galicia antes de su anunciado parón indefinido, pero también las actuaciones de Siloé, La La Love You, Carlos Ares, León Benavente o Xoel López.

El Río Verbena comenzó a tomar forma desde primera hora de la tarde del  viernes con Apolo 18, encargados de inaugurar la programación en La Gramola, y Cora, que poco después hacía lo propio en el escenario Xacobeo. Con el público llegando progresivamente al recinto, Müntrails tomó el relevo antes de que llegase uno de los primeros nombres importantes de la jornada.

A las 20:30 horas aparecieron Sidonie, una de esas bandas capaces de convertir un festival en un gigantesco karaoke. Su pop-rock, construido a base de melodías reconocibles y una enorme experiencia sobre los escenarios, sirvió para elevar definitivamente la temperatura de una tarde que todavía tenía mucho por delante.

Después fue el turno del gallego Luis Fercán y su banda, presentando su último álbum “Cerezos en Flor”. El artista gallego desplegó un registro más íntimo y pausado antes de que llegase uno de los conciertos más esperados del viernes.

A las 22:30 horas, Siloé saltó al escenario Xacobeo para protagonizar uno de los grandes momentos de la primera jornada. La banda vallisoletana llegó a Pontevedra en plena consolidación como una de las propuestas más potentes del pop-rock nacional, con su directo basado en la mezcla de guitarras, electrónica y una enorme capacidad para conectar con el público.

Con la energía que los describe, la banda interpretó temas de su disco “Terrorismo Emocional” como “Las palabras” o “Amor Infinito”, así como otras canciones de sus trabajos anteriores. No faltó su aclamado himno “Todos los besos” y otros temas tan coreados como “Esa Estrella” o “ Si me necesitas, llámame”.

Con el público ya completamente metido en la noche, Sarria tomó el relevo en La Gramola. El malagueño demostró por qué se está convirtiendo en uno de los nombres emergentes a tener en cuenta, repasando canciones como “Mala racha”, “Algo bueno va a venir” o “Flor”, además de adelantos de su próximo trabajo. El momento de “A tu vera”, cantado junto al público, dejó claro que su propuesta va mucho más allá de la etiqueta de promesa.

Pasada la medianoche llegó uno de los grandes reclamos de la jornada: La La Love You. Los madrileños aterrizaron en Pontevedra con su nuevo disco ¿Por qué me miráis así? y con la intención de hacer exactamente lo que mejor saben hacer: convertir cualquier recinto en una fiesta.

El concierto comenzó con “Una boda en Las Vegas”, mientras un gigantesco alienígena hinchable se convertía en uno de los protagonistas visuales de la noche. El grupo fue alternando canciones de su nuevo trabajo, como “El hombre del tiempo” o “Las medusas no tienen corazón”, con algunos de sus grandes clásicos como “La mitad de la mitad” y “Laponia”, esta última acompañada por un auténtico mar de luces de los teléfonos móviles. Pero si hubo un instante por encima del resto fue el final. Roberto Amor arrancó de manera más íntima “La canción del verano” y después hizo lo propio con “El principio de algo”, dejando que el público tomase el control y cantase a capela. Todo desembocó en el momento esperado: “El fin del mundo”, cantada por miles de personas y convertida en el gran estallido colectivo de la primera jornada.

La noche terminó con Señora DJ, que mantuvo la pista en funcionamiento hasta bien entrada la madrugada.

El segundo día comenzó con French Riviera y Yoly Saa, encargados de poner música a las primeras horas de una jornada que acabaría concentrando buena parte de los grandes momentos del festival. Los Acebos continuaron calentando el ambiente antes de que llegase uno de los conciertos más esperados de la tarde.

Más tarde, el escenario Xacobeo recibió a Carlos Ares. El artista coruñés atraviesa uno de los momentos más interesantes de su carrera y en Pontevedra volvió a demostrar que su crecimiento no es casualidad.

El concierto arrancó con “Páramo” y fue avanzando por canciones como “Rocíos” y “La Boca del Lobo”, además de una versión de “Pájaros de Barro”, de Manolo García. El tramo final fue especialmente emocionante con “Peregrino”, uno de los temas más reconocibles de Carlos, que terminó convertido en un enorme coro colectivo.

Pero el concierto todavía guardaba una sorpresa. Fito Robles, de Siloé, apareció sobre el escenario junto a Carlos Ares, para interpretar “Días de perros” protagonizando una de las colaboraciones más especiales de todo el festival.

Después, Sanguijuelas del Guadiana demostraron por qué son una de las formaciones jóvenes que más están creciendo dentro del panorama nacional. Su paso por Pontevedra sirvió para recorrer buena parte de Revolá, su primer álbum, en un directo cargado de energía.

Y entonces llegó el momento que había convertido al sábado en una jornada especial incluso antes de comenzar.

Sobre las 22:45 horas, Love of Lesbian aparecieron sobre el escenario Xacobeo para ofrecer algo más que un concierto: su última actuación en Galicia antes del parón indefinido anunciado por la banda después de más de 25 años de trayectoria.

El comienzo, prácticamente a oscuras, con “Ejército de salvación”, ya dejaba claro que no iba a ser una actuación cualquiera. La emoción fue creciendo con la siempre coreada canción “Noches Reversibles”, y temas como“1999” o “Contradicción”, momento en el que la banda dejó que el público cantase a capela el estribillo. También hubo espacio para viejos clásicos como “Algunas plantas”, “Incendios de nieve” y “Me amo”, canciones que fueron construyendo un viaje por más de dos décadas de historia musical.

Y, como no podía ser de otra manera, el cierre terminó llegando con dos de los himnos más importantes de su carrera: “Toros en la Wii” y “Club de fans de John Boy”. Miles de voces acompañaron a Santi Balmes y compañía en una despedida que tuvo inevitablemente un componente emocional añadido. No era simplemente otro concierto de Love of Lesbian: era, al menos por ahora, su último concierto en Galicia.

Sin apenas tiempo para asimilar lo vivido, León Benavente tomaron el relevo en La Gramola. Los leones demostraron una vez más por qué continúan siendo una de las bandas más sólidas y contundentes del indie-rock nacional.

Su directo fue mucho más físico y eléctrico, con el público de las primeras filas completamente entregado y canciones como “Ánimo, valiente”, “Ser brigada” o “Ayer salí”, que volvieron a demostrar la capacidad de la banda para convertir sus letras en auténticos himnos colectivos. Por supuesto, no faltaron temas de su último trabajo como “En el festín” o “La aventura”.

El último concierto del festival corrió a cargo de Xoel López, que llegaba a Pontevedra con Oniria Popular, su nuevo trabajo y el decimoséptimo álbum de estudio de su carrera. El artista gallego puso el punto más personal a la noche con canciones de su nueva etapa, entre ellas “Cupido (Muerte al amor romántico)” y “Sombras chinas”, además de contar sobre el escenario con Calequi y Las Panteras para interpretar “Monstruo final”.

Por último, Sergio El Indio DJ fue el encargado de poner el punto final a dos jornadas de música.

El Río Verbena Fest 2026 cerró así su quinta edición después de dos días en los que Pontevedra volvió a demostrar su capacidad para acoger grandes citas musicales. Desde las propuestas emergentes hasta artistas ya consagrados, pasando por el pop, el indie, el rock y la canción de autor, el festival consiguió construir una programación equilibrada y, sobre todo, cargada de momentos para recordar.

Pero si algo quedará de esta edición será probablemente aquella noche del 22 de agosto en la que miles de personas cantaron juntas las canciones de Love of Lesbian, sabiendo que estaban asistiendo al último concierto en Galicia antes de su parón. Un final difícil de superar para una edición que, entre himnos, nuevas canciones, colaboraciones y mucha música en directo, volvió a convertir el Río Verbena en una de las grandes citas del verano gallego.

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