Crónica: @lachicaindiecool
El pasado sábado 19 de septiembre, el recinto Expourense acogió la quinta edición del Our Fest, una cita imprescindible que reunió a más de 3.000 personas, en torno a una cuidada combinación de conciertos, cultura termal y gastronomía.
La jornada, marcada por la psicodelia y la distorsión guitarrera, contó además con las visuales de todas las bandas y el ambiente festivo que amenizó Albert Petit DJ pinchando en el exterior y en vinilo.
El pistoletazo de salida corrió a cargo de Germán Salto, encargado de abrir la jornada con su propuesta de power pop y música americana.
Tras él, tomaron el relevo Triángulo de Amor Bizarro, referentes absolutos del rock independiente nacional, que desataron las distorsiones guitarreras, con un repertorio en el que interpretaron temas como «Matar a un rey» y “Vigilantes del espejo» en versión traducida al gallego.
El pulso internacional se intensificó con la actuación de The Dream Syndicate en su fecha única en España. Los estadounidenses, que recordaron que en el 84 ya andaban por ahí y bromearon con un «lo siento, las cosas cambiarán en noviembre», impregnaron el ambiente de rock con tintes folk y la neopsicodelia californiana de cortes como “Tell me when it´s over».
A continuación, The Mystery Lights ofrecieron su única fecha de 2026 con un concierto sublime de garaje sesentero, caracterizado por saltos guitarreros entre la psicodelia y el rock primigenio, acompañados de visuales hechas en el momento, uno de los conciertos sublimes de la noche.
La atmósfera cambió de intensidad con la llegada de la esperada banda escocesa The Jesus and Mary Chain, los precursores del shoegaze, bajaron un poco los decibelios de la noche pero mantuvieron un espíritu que condujo a los asistentes al trance.
Uno de los momentos más épicos de la velada se vivió cuando Isa Cea, vocalista y bajista de Triángulo de Amor Bizarro, salió a colaborar en dos temas junto a ellos, interpretando una balada, el icónico «Just like honey» y «Sometimes Allways».
El cierre de esta edición del Our Fest corrió a cargo de Fat Dog, quienes con su mezcla de punk, psicodelia y electrónica —con ciertos tintes que recordaban a Fontaines— provocaron grandes pogos, y no decepcionaron.
Con una psicodelia diferente, magnética y un marcado ambiente alternativo, pusieron el broche de oro a una jornada diferente en Expourense, que se consolida año tras año como uno de los festivales alternativos que acoge a grandes bandas de carácter internacional y Ourense se convierte por un momento en el epicentro de esta eclosión musical.















