Si hay un artista nacional en la actualidad que mantiene un concierto de más de dos horas con la misma energía ese es Dani Fernández. Y ayer lo demostró en un conciertazo de los que no se olvidan fácil. Había ganas de este concierto ya que debía celebrarse en el mes de mayo, pero el accidente que tuvo Dani y la lesión en el hombro obligaron a aplazarlo. El público respondió llenando el Coliseum en un jueves y es que el tirón que tiene Dani es enorme. La Insurrección Tour, llegaba por fin a la ciudad de A Coruña y se encontró con una respuesta especialmente intensa y entusiasta por parte del público.
Desde los primeros acordes, el público comenzó a gritar mientras las cortinas que tapaban el escenario a modo de muro se abrieron dando paso a Dani Fernández y sus seis miembros de la banda en un gran escenario trasero y otro más pequeño delante, en el que pasó la mayor parte del tiempo Dani y sus guitarristas. El primer estallido llegó con “Todo Cambia”, recibida por un público que prácticamente desde el primer minuto asumió una parte del protagonismo. Continuando con “Clima Tropical” y ese bonito homenaje que hace a Supersubmarina con la versión del tema homónimo.
Dani Fernández planteó el concierto como un recorrido por distintas etapas de su trayectoria. Hubo espacio para las canciones más recientes, pero también para aquellos temas que ya forman parte del repertorio que sus seguidores han hecho suyo como “Si tus piernas” o “Dile a los demás”. En todas ellas, la voz del artista quedó acompañada por miles de personas cantando al mismo tiempo, una imagen que se repetiría durante toda la noche y con cada canción.
Uno de los puntos fuertes del espectáculo estuvo en aspecto visual y escénico, con efectos de humo, luces, chispas y grandes efectos visuales en las pantalla. Mención aparte la súperbanda que ya acompaña a Dani desde hace unos años siendo un gran apoyo para el artista.
Pero si algo marcó la noche fue la conexión entre Dani Fernández y el público. El cantante se mostró enormemente cercano y emocionado, agradeciendo a que la mayoría del público no devolviera las entradas del concierto aplazado y pidiendo perdón a los que, por algún motivo, no pudieron acudir a esta cita.
La parte central del concierto permitió comprobar también la amplitud del repertorio del artista, pasando del tema “Sin Vergüenza” que hizo junto a Arde Bogotá, a otros más emotivos como «Oaxaca» para volver a la energía de “Te esperaré toda la Vida”.
Entre todos ellos destacó especialmente el final de la canción “La Trama Principal” con Dani que se fue al medio de la pista en donde terminó el tema. En ese momento Dani se quedó a solas con su guitarra rodeado de sus seguidores y habló de sus primeros conciertos en salas cuando comenzó su carrera en solitario tras la disolución del grupo Auryn. En ese momento pidió silencio al público, que respetó por completo, y arrancó con el tema “Si no te hubieras ido” del mexicano Marco Antonio Solís, cantando la mayor parte del tema a capela apartado del micro.
Continuó con ese set acústico especial con el emotivo tema que dedica a su hija «Solo Tienes que Avisar», con la explosión de aplausos de todo el Coliseum al acabar la canción. Sin duda fue uno de esos momentos en los que el tamaño del recinto pareció desaparecer y la relación entre escenario y público se volvió mucho más directa.
Ya en el escenario principal, con su banda, arrancaron con «¿Y Si Lo Hacemos» un tema lleno de emoción que el cantante interpretó dejándose la voz y el alma. El concierto se acercaba al final y llegó de nuevo la parte más festiva con «Bailemos», tema con el que el público se entregó a lo máximo sin parar de saltar y bailar. Dani agradeció el cariño de A Coruña poniéndose la camiseta del Deportivo. Aún quedaban reservas de energía para entregarlo todo en el último tema de esta gran noche que llegó con «Me Has Invitado a Bailar», con Dani recorriendo de lado a lado el escenario y el público cantando a viva voz el tema, terminando así algo más de dos horas de pura energía, pasión y emoción.
En el Coliseum, La Insurrección Tour funcionó como un punto de encuentro entre un artista que continúa consolidando su camino y un público que conoce las canciones, las canta y, por momentos, las hace propias. A Coruña puso así su parte en una gira construida alrededor de la energía del directo en un concierto en el que al público todavía le resuenan en su cabeza las canciones que aquí sonaron.















