Ouren Sound Festival

Crónica: @lachicaindiecool

Una de las citas más esperadas este mes de mayo por la mayoría de ourensano/as y mucha gente que acude desde cualquier punto de Galicia, es el Ouren Sound Fest ,un festival ya consolidado y este 2026 en su XI edición.

Las tormentas eléctricas empañaron muchos de los momentos del fin de semana, en que el público asistente echó de menos alguna carpa para resguardarse y poder seguir disfrutando de las jornadas festivaleras, la llegada inminente el viernes de gran parte del público, coincidió con la apertura del festival para ver la actuación de Carlos Ares, lo que demoró la fluidez para pulserarse y se convirtió en una hazaña poder pedir un refrigerio en esos momentos, ya que las barras estaban desbordadas.

Con un cartel variado dentro del panorama musical nacional, cabe destacar una de las últimas incorporaciones que actuaron el sábado, la banda Abril, dúo formado por Claudia Abril y Marina Carpente dentro del panorama folk gallego, comienzan a despuntar por mezclar la música de raíz y experimentar con nuevas sonoridades, presentaron temas de su nuevo álbum “Medrar” recién salido del horno.

Impecables las actuaciones de la banda pucelana Siloé, que presentó temas de su nuevo y ansiado disco “Terrorismo emocional”, envuelto en la simbología a la que nos tienen acostumbrados , las cruces y mensajes bíblicos bajo un ambiente rojizo, despertaron los bailes de la noche ,interpretando “Búfalo”, “Reza por mí” “Las palabras”.

 Siempre agradecidos, entregados y disfrutones, el propio Fito Robles hizo un guiño a la Unión Deportiva Ourense, luciendo su camiseta y mencionando al entrenador, siendo conocedor que el domingo se jugarían el ascenso.

La M.O.D.A pese a la lluvia defendieron un espectáculo a la altura de las condiciones meteorológicas, l@s burgaleses llegaron para hacernos sonreír y bailar con “San Felices”, una colaboración muy especial con el pequeño Jacobo interpretando “Los lobos”, sin dejar por el camino “Héroes del sábado” y el himno “Mañana voy a Burgos”.

Los integrantes de Love of Lesbian ,comenzaron con rayos de sol, pero la tormenta impactó sin avisar, viajamos en el tiempo con himnos representativos de la banda, y temas más novedosos como “Contradicción” con la maravillosa Rigoberta, hubo un parón necesario, pero retomarían de nuevo y acabarían el concierto previsto.

Carlos Ares rodeado de una banda de siete músicos, cencerros, texturas folk y una puesta en escena casi ritual, entre cabañas y referencias celtas. Su repertorio centrado en su nuevo álbum , “La boca del lobo” navegó entre folk y pop con precisión instrumental y vocálica.

Nuestro DJ favorito Mr.Kitos , inundó el Ouren Sound Fest de color, con su energía y buenas vibras, nos hizo bailar a tod@s bajo la lluvia y hasta fue testigo de una boda improvisada, los encargados de animar la pista de baile y barro la Duendeneta.

Aunque esta edición dejó la sensación de que el festival podía y debía haber dado mucho más de sí, especialmente en aspectos de organización y planificación, la entrega de las bandas y la respuesta del público consiguieron sostener el espíritu de unas jornadas que, por momentos, recordaron el enorme potencial del evento.

No es sencillo organizar un festival y todo el entramado que conlleva detrás, pese a las condiciones meteorológicas ,se pudo disfrutar parcialmente de algunos momentos del Ouren Sound Fest , que este año incorporó una zona para los más peques el OurenKids, también conectó la ciudad a través de autobuses lanzadera.

Sobre el escenario hubo actuaciones capaces de levantar cualquier tropiezo logístico, demostrando que la música y la energía compartida siguen siendo el verdadero motor del festival. Queda ahora el reto de aprender de los errores, escuchar las críticas y convertir esta experiencia en un punto de inflexión, para que futuras ediciones recuperen la ambición y el nivel que tanto artistas como asistentes merecen.