Miguel Bosé en Coruña crónica

Crónica: Diana Varela Santos
Fotografías: Jesús Varela Santos

Miguel Bosé regresó a A Coruña este viernes 11 de julio y eligió el Coliseum como única parada en Galicia para presentar su gira “Importante Tour”.

El artista comenzó el espectáculo puntual y aguantó más de dos horas en las que repasó un total de 24 canciones, la primera de ellas, toda una declaración de intenciones: “Tirar pa’lante hasta que el corazón aguante/ sin que me importe nada ni nadie”, dice la letra de Mírame, el tema elegido para abrir el concierto.

Boas noites Coruña, está noche vamos a retomar el viaje que dejamos suspendido durante mucho tiempo…” dijo un Bosé cariñosamente a su público.

Con un look total white que acompañó también a los músicos que lo arroparon en el escenario, Miguel recordó que en esta ciudad sucedieron cosas muy importantes como la grabación de su disco Girados.

Bosé no se quitó el abrigo hasta la quinta canción, Aire. En la pista, el público no dejó de corear sus temas desde el primer momento y bailó al ritmo de temas como Bambú, Hacer por hacer o Como un lobo.

El concierto llegó a su ecuador y Miguel pasó del blanco al rojo y apareció subido a un pedestal, envuelto en una inmensa capa con flores, para cantar Olvídame tú y la archiconocida Sevilla, que fue recibida por el público con gritos de “torero”.

Para la recta final del concierto, Bosé desafió a la superstición con un traje amarillo y todavía le quedó energía para seguir cantando y bailando temas como Morena mía, Amante bandido o Don Diablo.

El espectáculo fue una celebración emotiva de sus 40 años de carrera musical. Con un ambiente íntimo, sin grandes artificios técnicos, Bosé reafirmó su poder de conexión con el público a través de voz, canciones y presencia. Los coruñeses, rendidos ante su carisma y entrega, vivieron una noche de nostalgia y energía pop imborrable.

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