Crónica y fotos: Pablo García González @pglivemusic
La Gira Trinchera Pop llegaba a casa. Y con ella su líder, Iván Ferreiro, acompañado de su virtuosa banda. Un abarrotado Teatro Afundación de Vigo acogió la noche del 25 de enero el concierto del ex miembro de Los Piratas, que llegaba cargado de energía e ilusión por ofrecer el mejor recital ante su gente.
Copa de tinto en mano, Iván salió al escenario saludando a familia, amigos y seguidores. Posteriormente iniciaría el concierto con ‘Canciones para no escapar’, tema de su último disco con el que suele abrir el setlist. Cariñosamente, prosiguió presentando a los miembros de su banda, cada cual con una carrera infinita a sus espaldas.
El primer gran momento de la noche llegaría en la cuarta canción. Iván presentó a su hijo Lucas con mucho amor y naturalidad, y lo subió al escenario para interpretar ‘M’, antiguo tema de Los Piratas. La complicidad física y vocal de ambos fue mágica y redonda, lo que motivó la ovación y emoción del público.
Asimismo, el público empezó a entrar en calor y a adentrarse todavía más en el espectáculo. Mientras tanto, Ferreiro combinaba un repertorio que deambulaba por toda su trayectoria, desde canciones de ‘Trinchera Pop’ hasta temas de Los Piratas, pasando por ‘Casa’ o ‘Canciones Para el Tiempo y la Distancia’.
Otro de los grandes momentos fue la colaboración con Andrés, su otro hijo. El cantante del grupo Querido se subió al escenario para interpretar ‘Santadrenalina’ junto a Iván, raseando el listón que había dejado Lucas previamente. Fueron de los momentos más destacados y auténticos de la noche.
Sin bises ni grandes diálogos, el tiempo fluyó como el agua. Hubo momentos para la escucha activa de las canciones, como ocurrió con ‘El pensamiento circular’ o ‘Una inquietud persigue mi alma’, tema dedicado al vigués Nicolás Pastoriza, autor de la primera mitad de la letra, y para el cual solo tuvo palabras emotivas. También hubo momentos de celebración, de alegría, de dejarse la garganta. ‘El equilibrio es imposible’, ‘Como conocí a vuestra madre’ o ‘Años 80’ fueron un ejemplo de ello.
El público estaba entregado a Iván. Sabía que jugaba en casa. Sabía que era un día importante. Nadie quería que se acabase el concierto.
La traca final llegó con su tema más icónico, ‘Turnedo’. Una canción que por más que uno la escuche nunca le dejará de gustar. Una canción que ya es historia de la música española.
Y como guinda para concluir, el tema que da nombre al disco. Una auténtica obra de arte. ‘En las trincheras de la cultura pop’ fue el colofón a una gran noche.
Habrá gente para la que haya sido su primera vez, su segunda o su vigésima. Lo que está claro es que su público nunca se cansará de este pequeño gran hombre. Una carrera intachable, un repertorio variopinto, canciones que transmiten, una banda envidiable y una personalidad única hacen de Iván un artista por el que Vigo y Galicia podrán seguir presumiendo de tener como vecino.













