Crónica Resurrection Fest 2024

El festival Resurrection Fest llega a este año 2024 con su XIX edición llena de la mejor música del metal extremo. Consolidado desde hace años como uno de las mejores festivales de Europa del género, comenzaba el miércoles con el primero de sus cuatro días de celebración.

Jornada del miércoles:

La jornada del miércoles ya había grandes colas desde primera hora de la tarde para la pulseración y llegamos para ver en el Desert Stage al grupo de Ferrolterra Sandford Music Factory, que presentaban su disco “Altospeaker” cargado de un pesado y técnico rock clásico con herencia del grunge y que por veces se acercaba a los mejores Black Sabbath. En el escenario principal, el Main Stage se inauguraba con los japoneses Crystal Lake con toda una explosión de potencia gracias a su agresivo repertorio y a la fuerza de su nuevo cantante John Robert Centorrino.

A continuación los valencianos Noctem demostraron ser el mejor grupo nacional de black death metal, con un brutal show lleno de voces guturales y una impactante puesta en escena.

El grupo de Suiza Paleface Swiss, tenían la misión de sustituir a Bad Omens con su primera actuación en nuestro país, quienes con su deathcore con toques de rap actuaban por primera vez en España, y hicieron un debut magistral lleno de energía que hizo vibrar al público allí congregado.

A la misma hora el Desert Stage sufrió la furia rockanrolera de los americanos Nashville Pussy con Blaine Cartwright y su mujer Ruyter Suys liderando la conocida formación con casi treina años de carrera. Este año volvía el Resurrection Fest Boulevard, con puestos de camisetas, ropa, actividades y la Resuland Chapel, una capilla en la que sellar el amor eterno. El grupo Heriot tocaba en el Ritual Stage con su genial mezcla de estilos como el metalcore o el doom, presentando su disco debut «Devoured by the Mouth of Hell». A la misma hora la carpa Chaos Stage ofreció un ambiente de puro thrash metal y hardcore con los texanos Judiciary, con Jake Collinson a la cabeza.

Los noruegos Bokassa tocaban en el Desert Stage su stoner punk presentando su nuevo disco «All Out of Dreams», dejando atónitos al público que se acercó a verlos, ya que la mayoría estaban en el Main Stage para disfrutar de uno de los reclamos principales del día, nada menos que el legendario Alice Copper. Mr. Vincent Furnier llegaba al festival como uno de los cabeza de cartel de este año y es que Alice Cooper a sus 76 años es toda una leyenda del heavy metal y hard rock, creador del denominado como shock rock por la utilización de elementos teatrales en sus conciertos. Con todo el público pendiente del escenario hacía aparición el cantante completamente de negro con su sombrero de copa al ritmo de «Lock Me Up». Acompañado de una gran banda que estaba liderada por una espectacular Nita Strauss a la guitarra solista, todos ellos provistos de un look glam que encajaba a la perfección con la música de Cooper.

Tras «Wellcome To The Show» llegaron los primeros hits con «No More Mr. Nice Guy» y «I’m Eighteen» con todo el público coreando los temas. La voz nunca fue el fuerte de Alice Cooper así que la edad no significa un problema para él que está muy bien respaldado a los coros por su banda. No faltaron sus famosos números teatrales como el de la camisa de fuerza, el de Jason de Viernes 13, el de subirse a una tarima como candidato político durante el tema «Elected» y, el momento álgido de la noche, su decapitación en la guillotina con los verdugos jugando con su cabeza. Sensacional poder vivir en directo este espectáculo que es ya historia viva del rock y el metal.

Llegaba el momento de otro de los grandes grupos del día, los americanos Machine Head que, tras renegar de los festivales durante varios años regresan a ellos para ofrecer un show brutal con Robb Flynn y los suyos desplegando su heavy y groove metal con temazos como «Imperium», «Davidian», «Supercharger» o «Bulldozer» junto a un espectáculo visual lleno de fuego, explosiones y hinchables, despidiendo su trepidante actuación con la gran «Halo». Tras este gran show llegaba el puro trash metal a la vieja escuela del guitarrista de Slayer Kerry King, que ofrecía su único concierto en España presentando su disco «From Hell I Rise» lleno de endiablados riffs y speedicos solos de guitarra que sonaban como un trueno.

El escenario principal se cerraba con Sum 41 con su gira de despedida en la que descargan su pop punk. Con un setlist plagado de himnos como “Fat Lip”, “Still Wating” o “The Hell Song” con las que se metieron al público en el bolsillo y los hicieron bailar sin parar durante todo el concierto. Echaremos de menos sus enérgicos conciertos como el de esta noche.

Jornada de jueves:

La segunda jornada del Resurrection Fest 2024 venía con el grupo Bring Me The Horizon como cabezas de cartel junto con el cantante de Iron Maiden, Bruce Dickinson con su proyecto en solitario. Cuando llegamos estaban sobre el escenario principal el grupo nacional Ankor con la voz de Jessie Williams llevando el ritmo del rock alternativo del grupo que lleva en escena desde el año 2008. En el Main Stage tomaban el relevo los canadienses Counterparts que debutaban en nuestro país con su metalcore melódico presentando su último disco «A Eulogy for Those Still» realizando un más que correcto concierto. Tras disfrutar del rap metal de la unión de los grupos Sons Of Aguirre y Scila en el Chaos Stage, nos vamos directos al escenario principal para ver la actuación de Bruce Dickinson que presentaba su nuevo disco en solitario «The Mandrake Project».

Muchos seguidores de Iron Maiden acudían al show de su cantante, pero no se encontraron con lo que buscaban ya que el show se centró en su carrera en solitario con muchos temas desconocidos para el gran público y que volvió un poco gris su show. Eso sí, vocalmente Bruce estuvo pletórico, con una gran técnica vocal y llegando con solvencia a todos los tonos de las canciones.

En el Chaos Stage los de Boston Death Before Dishonour descargaban su potente directo de punk hardcore por primera vez en el festival, y seguro que no será la última ya que reventaron el escenario con sus cánticos y sus riffs llenos de furia. Llegaba el momento de la noche y el Main Stage comenzaba a llenarse de público a la espera de los británicos Bring Me The Horizon y su gran frontman Oliver Sykes que presentaban nuevo disco, «Post Human: Nex Gen». Un gran sonido, visuales impresionantes y un Oli Skyes que sabe llevar el ritmo del concierto como nadie comenzando el concierto con «Dark Side» mientras se dejaba la voz en temazos como «Shadow Moses» o «Can you feel my heart». Para el final dejaron «Dommed», «LosT» y «Throne» en un año más que salen triunfantes del Resurrection Fest.

Aun quedaba tiempo para el stoner metal de los californianos High On Fire que presentaban su nuevo disco «Cometh The Storm» con un gran Matt Pike como líder fundador de la banda. Cerraban la noche los punks de Pamplona Lendakaris Muertos quienes descargaron su viscelar punk con su habitual crítica social mezclada son su clásica ironía.

Jornada del viernes:

Llegábamos al tercer día del festival con Offspring, Corey Taylor, Sôber o Viva Belgrado entre los más interesantes en una jornada marcada por la lluvia. No resultaba una lluvia muy fuerte pero si una llovizna persistente que hizo a la gente buscar refugios y embarró varias zonas del recinto. Llegamos para la descarga de los vascos Rise To Fall, uno de los mejores grupos nacionales de death metal melódico que hicieron un recorrido por sus ya cinco disco publicados. Un poco antes la joven banda de Ferrolterra Keepers volvían a actuar en el Boulevard después de su exitosa actuación el pasado año. Y se llevaron al público de calle con sus grandes versiones de Iron Maiden, Guns´N´Roses o Rage Against The Machine, con unos integrantes de edades entre los 14 y los 20 años. Seguro que muy pronto los veremos sobre uno de los escenarios del Resu.

Seguidamente en el Main Stage hacía aparición el cuarteto japonés Jiluka con su denominado «Visual Kei Metal» con un show muy visual en el que los integrantes del grupo llevaban un llamativo vestuario. Tras los japoneses llegaba el turno de una de las grandes bandas del metal alternativo nacional, los Sôber con Carlos Escobedo al frente y con sus dos otros proyectos, Savia y Skizoo con Morti a la voz. Comenzaron Sôber con Carlos Escobedo al bajo y a la voz comenzando el concierto con fuerza y con el público coreando emblemáticos temas como «Arrepentido». A continuación regresaba Carlos a la guitarra y a la voz, con el sombrero de cowboy que anunciaba la llegada de Savia con temas como «Derrotado» o «Insensible», haciendo aparición el gran Morti para convertirse en Skizoo e interpretar una coreada «Renuncia al Sol». Un gran conciertos en del triplete Sôber. Savia y Skizoo, alternándose cada poco e interpretando los temas más conocidos de cada grupo.

Nos vamos al Chaos Stage para ver a un grupo que está en boca de todos, los cordobeses Viva Belgrado, que presentaban su genial último disco «Cancionero de los Cielos» convertido ya en uno de los grandes discos del año. En su música transitan por la misma calle el shoegaze, el indie rock de toques punk y una controlada furia pop que los hace únicos. Con temas como «Chéjov y las Gaviotas», «Saturno Devorando a Su Hijo» o «El Cristo de los Faroles», Viva Belgrado se hicieron rápidamente con el público y realizaron una de las grandes actuaciones del festival, por lo menos en el escenario Chaos Stage.

De vuelta al escenario principal, el público abarrotaba el recinto para ver el concierto del cantante de los grupos Slipknot y Stone Sour, Corey Taylor. Sin duda uno de los artistas más queridos del festival, con un gran carisma y una voz impresionante voz que hizo las delicias del público con los temas de su proyecto en solitario. Temas que fueron aceptados por un público que esperaba la llegada de las canciones de sus grupos y así lo hizo con temas como «Through Glass» de Stone Sour o las de Slipknot «Snuff» o «Duallity» con la que finalizó su gran actuación. En el Ritual Stage comenzaba la actuación de los sueco Imminence con su recién publicado disco «The Black», con un metalcore que tenía como principal atractivo el violín tocado por su cantante Eddie Berg.

Se acercaban las 23:30h, hora del comienzo del concierto de The Offspring y frente al gran escenario no cabía ni un alfiler para vibrar con el punk rock californiano de Dexter Holland y los suyos. Recalcamos lo de «californiano» para que ningún purista del punk se incomode, ya que es un género en el que también se incluyen Green Day, con un sonido más Ramones que Sex Pistols podríamos decir. Y como un huracán entraron en escena con el clásico «Come Out And Play» seguido de «All You Want» y «Want You Bad» que enloquecieron al público. Y es que cada tema formaba parte de la historia del rock, como «Why Don’t You Get a Job?», «The Kids Aren’t Alright» o la final «Self Esteem». Siempre hay algo de polémica cuando se anuncia algún grupo fuera de lo «extremo» pero siempre salen triunfantes del festival.

El metal teutón de Accept cerraba el Ritual Stage con temas de su época clásica caso de «Restless and Wild», «Balls To The Wall» o la speedica «Fast As A Shark». Con el humor de las versiones imposibles de los Me Fritos And The Gimme Cheetos llegábamos al final de la tercera y lluviosa jornada.

Jornada del sábado:

Llegaba la cuarta y última jornada con la alegría del regreso del sol tras la lluviosa jornada del viernes. Se notaba que era sábado y el día que más gente acudía al festival, con gente por todos los rincones del recinto y, a última hora, llegando el público del Main Stage hasta casi el escenario Ritual. A nuestra llegada el trío japonés Babymetal con su kaway metal y j-pop que están arrasando por donde pasan pero que quizás causó extrañeza en parte del público por sus coreografías y sus voces melódicas pero que entusiasmaron al público más joven del festival. El escenario principal se llenaba para recibir a una de las bandas más esperadas, los alemanes Electric Callboy, que convirtieron su show en una auténtica fiesta de metal y electrónica a partes iguales. Temas como «Spaceman», «Parasite» o «Pump It» causaron sensación en un público que disfrutó de lo lindo de esta gran banda que nunca falla y que apunta muy alto. Tras este conciertazo nos íbamos al Chaos Stage a disfrutar del humor de El Reno Renardo con su clásico heavy metal y sus delirantes versiones de temas como el «Ace Of Spades» de Motörhead («El As de Oros») o el «Du Hast» de Rammstein convertido en «Tu Hamster». Buena música y risas garantizadas con los de Vizcaya.

De vuelta al Main Stage todo un clásico del metal, nada menos que Mr. Dave Mustaine con sus Megadeth que ofrecieron una clase magistral de thrash metal con temas convertidos ya en himnos como «Symphony of destruction» o «Peace Sells», con un siempre serio Mustaine comandando la nave. Se acercaba el final con la actuación de los americanos Fear Factory, con el guitarrista de origen mexicano Dino Cazares como miembro fundador de esta gran banda de groove y nu metal. Y llegaba el turno de los cabeza de cartel de la última jornada y que cerrarían las actuaciones del Main Stage.

Hablamos del grupo estadounidense de metal alternativo Avenged Sevenfold, uno de los más demandados por el público del festival. Comenzando con «Game Over» y «Mattel» de su último disco «Life is But a Dream» el grupo vino con una escasa producción y que, a pesar de la buena voz de M. Shadows no llegaron a conectar del todo con el público salvo en excepciones como los clásico «Hail to the King» o «Nightmare», despidiéndose con «Cosmic». Una actuación de aprobado que no llegó a cumplir con las expectativas. Tras ellos llegó el fin de fiesta con un espectáculo de fuegos artificiales, visuales en la pantalla y fuego sobre el escenario para anunciar una edición número veinte que promete ser apoteósica.

Pincha en el título del álbum para ver la galería completa: