Dani Martín en el Coliseum de A Coruña

Todavía resuena en el eco del Coliseum de A Coruña lo vivido esta noche, Dani Martín lo arrasó con un concierto de más de dos horas en las que su pop rock se convirtió en rock e incluso en el punk pop americano que tanto le gusta al gran Dani. Un llevo absoluto en el que la gente coreó todas las canciones de principio a fin, recuerdos compartidos y una sensación constante de celebración colectiva marcaron la primera de las dos noches gallegas de la gira “25 p*ts años”, un espectáculo construido para mirar atrás sin caer en la nostalgia.

Desde horas antes del inicio del concierto se podía ver ya gente en los alrededores para coger el mejor sitio, un público de varias generaciones, el más adulto seguidores de El Canto del Loco y un público más joven de su etapa en solitario. Y eso fue lo que hizo Dani Martín esta noche, unir los éxitos del Canto del Loco con los suyos en solitario, satisfaciendo con creces a todos sus fans. Tras la intro en la que homenajea al recientemente fallecido Robe Iniesta sonando íntegramente su tema «Si Te Vas», entraron en el escenario la banda seguida de un Dani Martín completamente de negro y comenzando con el conocido «Zapatillas», dejando claro que esto iba a ser una auténtica fiesta sobre un inmenso escenario en el que el fuego aparecía en diversos momentos del concierto creando un gran efecto visual.

El concierto avanzó con un ritmo muy bien medido, alternando momentos de euforia como con «Besos» o «A Contracorriente» con temas más íntimos como «Son Sueños» o «Puede Ser». Y es que las canciones de Dani Martín ya no son solo de él, ahora también pertenecen a su público, recordando momentos felices o más tristes según la canción. Las canciones de El Canto del Loco fueron recibidas como auténticos himnos, y es que quien no conoce temas como «La Madre de José» o «Volverá», te puede gustar o no pero las conoces, de eso no hay duda.

Llegaron unos de los momentos más emotivos de la noche con los temas más intensos emocionalmente de su etapa en solitario con «Cero», debilidad personal de un servidor, junto a “Mi lamento”, “Emocional” o “Que Bonita la Vida» acompañada de una sección de cuerda que pusieron la piel de gallina a todos los allí presentes.

Todo estaba planteado para mantener una narrativa emocional que iba creciendo poco a poco. Dani alternó la intensidad física de los temas más eléctricos con pausas en las que se mostró especialmente cercano. Hubo bromas, recuerdos y también varios mensajes dirigidos al público gallego, al que agradeció el cariño recibido durante tantos años.

A nivel escénico, el concierto apostó por una producción potente pero funcional. Las pantallas, las luces y los cambios visuales acompañaban las canciones sin robarles protagonismo. Pero no todo fue nostalgia, ya que interpretó algunos temas de su último disco como “Me Vuelves Puto Loco”, “Carpe Diem”, “Burning Man” o “Novedades Viernes”, tema en el que critica la actual industria musical con un aluvión de nuevos temas cada viernes. Y es que Dani siempre se caracterizó por decir lo que piensa, sin poses, como cuando dijo que le emocionaba más Quique González o Leiva que Bob Dylan, siempre sin pelos en la lengua y con actitud. Recuperó un tema que hacía un tiempo que no tocaba, «Las Ganas» y la locura llegó con “Una Foto en Blanco y Negro”, tras la cual se sentó en el escenario para hablar con el público y pedirles que vivan más la vida, que olviden el móvil y las redes sociales y que se entreguen a sus sueños que tienen dentro sin importarles lo que digan los demás.

Recordó también que A Coruña fue la primera ciudad en la que actuaron fuera de Madrid, concretamente en el año 2001 en el parking del Estadio de Riazor en un evento con motivo del primer disco de ECDL, durmiendo posteriormente en Sada. Recordó los grupos que hicieron que se dedicara a esto de la música, Los Ronaldos, La Frontera, Los Piratas, haciendo un homenaje especial a su gran amigo Iván Ferreiro interpretando el conocido tema “Años 80” que, curiosamente, sonó el fin de semana pasado en el mismo recinto en el concierto ofrecido por el propio Iván Ferreiro.

El concierto continuó con temas como “Ya Nada Volverá a Ser Como Antes” o “18”, tras la cual, acompañado de su guitarrista, se adentró en medio del público de la pista para interpretar rodeado de su gente “La Suerte de Mi Vida” y “Peter Pan”, emocionando a todo público que lo rodeaba en este momento tan íntimo y especial. Parecía mentira pero se llegaba a las dos horas del concierto sin casi enterarnos, y llegaba la parte final con “El Último Día de Nuestras Vidas”, con el escenario escupiendo fuego para culminar esta gran noche con la inolvidable “Insoportable”.

No hay que pasar por alto la gran banda que acompañaba a Dani Martín con las potentes guitarras de Roberto Lavella y Paco Salazar, repartiéndose los solos en cada canción, su inseparable Cris Méndez a la guitarra y coros, Carlos Bueno al bajo, Iñaki García a las teclas, Luli Martín al teclado y sintes y Jairo Ubiaño todo una “bestia” a la batería. Lo vivido esta noche en A Coruña fue un ejercicio de nostalgia bien llevado, actualizando auténticos himnos generacionales a su estilo más rockero actual. Una noche para bailar, saltar, cantar y llorar ante el aluvión escénico que se vivió en el Coliseum con toda una banda sonora para cada uno de los allí presentes.

VER GALERÍA FOTOGRÁFICA AQUÍ