La MODA en Galicia 2026

Crónica: @lachicaindiecool

El 30 de enero, la Sala Pelícano colgó el sold out mucho antes de que sonaran las campanas de iglesia que servirían de introducción a La Maravillosa Orquesta del Alcohol  que saltaba al escenario para presentar “San Felices”, su nuevo trabajo tras cuatro años de silencio discográfico. El concierto se extendió hasta las 22:45, en un viaje intenso, y con un setlist amplio y variado, con una maravillosa conjugación de tradición, raíz y memoria colectiva .

San Felices», álbum compuesto por 13 temas y producido por Carlos Raya, fue el eje vertebrador de la noche. Un disco que amplía el horizonte folk de la banda, incorporando matices más  cercanos al country-folk y un trabajo de arreglos especialmente cuidado. 

Imprescindibles los temas que marcan las colaboraciones del disco con la banda Repion en “No te necesito para ser feliz”, y Subiendo como el Chava Jiménez” con Leiva , aportando épica a una canción marcada por la pérdida y la resistencia.

La banda convertida en septeto gracias a la incorporación de una nueva instrumentista femenina que aporta calidez y color formada por:

David Ruiz (voz y guitarra), Álvar de Pablo (saxofón, clarinete y coros), Caleb Melguizo (batería y percusiones), Jorge Juan Mariscal  (bajo), Nacho Mur (guitarra y mandolina) Marina López (teclados, percusiones, banjo, guitarra y voces), acompañando en esta ocasión Josune “Süne” (acordeón y coros) sustituyendo a Joselito que, por motivos personales, no pudo estar en estos primeros conciertos del 2026.

Vientos y cuerdas vibraron acompasados, sosteniendo una energía constante que el público devolvía multiplicada. El folk característico de La M.O.D.A. se expandió sin perder identidad, encontrando equilibrio entre la crudeza del origen y una mayor sofisticación sonora.

Sonaron nuevas piezas como “Letra Helvética”, “Alsa para Madrid” y otras de repertorio más antiguo como “La inmensidad”, “Un canción para no decir te quiero” o “Mil demonios”, esta última con un marcado aroma country. Hubo espacio para la calma contenida de “La vida en rosa”, la introspección de “Los tiempos que vivimos” y la raíz pura en “La molinera”.

Pero si algo define a La M.O.D.A. es su capacidad para convertir canciones en himnos intergeneracionales. El público lo demostró desde el inicio, coreando a capella Hay un fuego dentro”, y volvió a hacerlo en momentos clave como “Si bailas bailo”, “1932” o “Píntalo todo de negro”, recordando ese origen que sigue latiendo bajo cada arreglo.

La recta final fue una celebración sin reservas. Agradecidos a la tierra gallega y visiblemente emocionados por reencontrarse con un público de todas las edades, la banda recordó sus anteriores pasos por la ciudad, los kilómetros recorridos y la ilusión intacta. El cierre con “Héroes del sábado” y “Mañana voy a Burgos” provocó una ovación completa, es una banda que desprende energía y buen rollo a raudales, por eso el público lo devuelve.

La Maravillosa Orquesta del Alcohol no solo presentó un disco: reafirmó su lugar como una de las bandas más sólidas y queridas del panorama nacional.