Conciertos metal en Galicia

La noche del 7 de marzo prometía ser especial para los amantes del hard rock en Galicia, y lo cierto es que no defraudó. La visita de los suecos H.E.A.T a la Sala Capitol, acompañados por los murcianos Hitten, terminó convirtiéndose en una auténtica celebración del género con guitarras afiladas, estribillos coreables y un público entregado desde el primer acorde.

La parada compostelana formaba parte de la gira española con la que los escandinavos están presentando su último trabajo, «Welcome to the Future», publicado en 2025, un disco que confirma el excelente momento creativo que atraviesa la banda y que está siendo defendido en directo por toda Europa.

Con puntualidad casi británica, Hitten fueron los encargados de encender la mecha. El grupo murciano Hitten eran los encargados de abrir la noche con su heavy y hard rock con el que llevan años consagrándose como uno de los grupos nacionales más importantes del género.

Su propuesta, profundamente enraizada en el sonido del heavy metal y el hard rock de los años ochenta, encajó como un guante ante un público que fue entrando rápidamente en calor. Actitud, riffs veloces y un frontman que sabe perfectamente cómo manejar la escena fueron las claves de un concierto directo y sin artificios. La banda fue alternando temas de su repertorio más reciente con otros ya clásicos dentro de su trayectoria, manteniendo en todo momento una intensidad constante. El resultado fue un set breve pero contundente, ideal para preparar el terreno para lo que estaba por venir. Y lo cierto es que dejaron el listón bastante alto.

Poco después llegaría el turno de H.E.A.T., que aparecieron en escena entre la expectación general y un ambiente ya completamente caldeado en la sala. La banda sueca ha construido su reputación sobre la base de un directo explosivo, y bastaron unos minutos para confirmar que su fama está más que justificada.

Con Kenny Leckremo al frente, el grupo desplegó una actuación tan intensa como perfectamente ejecutada. El vocalista sueco demostró, una vez más, por qué es uno de los frontmen más carismáticos del hard rock contemporáneo con su presencia escénica arrolladora, voz impecable y una capacidad innata para conectar con el público.

El repertorio combinó cortes recientes con algunos de los himnos que han definido la trayectoria del grupo. Canciones como “Disaster”, “Running to You” o “Bad Time for Love”, pertenecientes a su último trabajo, encajaron perfectamente junto a clásicos que el público coreó con entusiasmo.

Musicalmente, la banda sonó compacta y contundente. Las guitarras brillaron con ese equilibrio entre potencia y melodía que caracteriza al hard rock escandinavo, mientras que la base rítmica sostuvo el concierto con precisión y pegada. Todo ello envuelto en una actitud festiva que convirtió la actuación en una auténtica montaña rusa de energía.

Leckremo no dejó de interactuar con el público en toda la noche, animando a cantar, a saltar y a vivir el concierto como una celebración compartida. Ese tipo de actitud, tan natural como efectiva, terminó de redondear una actuación que ya de por sí estaba siendo sobresaliente.

La recta final del concierto fue una auténtica descarga de adrenalina, con la banda elevando aún más el ritmo y dejando a la audiencia completamente entregada. Cuando las luces se encendieron, la sensación general era clara, la de que el hard rock sigue muy vivo, especialmente cuando se defiende con la convicción y la entrega que ambas bandas mostraron sobre el escenario.

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