La noche del sábado se presentaba en sesión doble y con todas las entradas agotadas Sara Merso, nombre con el que inicia su proyecto en solitario Sara Vázquez, conocidísima y gran cantante de la escena coruñesa participando en varios proyectos como el Savoy Club Big Band, los tributos a Sabina con Sabinaria o el de Aretha Franklin con Freedom, junto con Sisters In The House, el gran coro de gospel y soul de A Coruña que cuenta con la dirección de Carmen Rey, profesora de canto de Sara y que pudo presenciar con emoción a su alumna.
Acudimos a la primera sesión con la incertidumbre de lo que íbamos a vivir en el Jazz Filloa, templo del jazz coruñés, ya que las canciones que presentaba Sara son composiciones propias que todavía entrarán en el estudio de grabación en próximos meses. Y esperemos que esa grabación se produzca cuanto antes porque lo vivido la pasada noche todavía me eriza la piel al recordarlo. No voy a entrar en detalles de los temas, porque solo fueron escuchados por el público que acudió a cada sesión, así que mantendremos la emoción para quien no puedo acudir al concierto.
Comenzaron antes de subirse al escenario cantando a capela Sara y sus dos coristas, Irene Añón y Alba Seijo, con un tema gospel lleno de espiritualidad tras el cual tomaron posiciones en el escenario secundadas por los músicos más top del jazz en A Coruña con Bruno Couceiro a la batería, Octavio Vargas al bajo, Iago Mourinho al piano, Rubén Deschamps a la guitarra y Pablo Añón al saxo, flauta travesera y arreglos. Y así dio inicio una noche mágica en la que Sara, con su elegancia natural en escena, abrió su tarro de las esencias y presentó unas composiciones propias impresionantes, navegando sobre las olas del soul más emocionante, el jazz y toques de blues en unas canciones que te atrapan y te cogen del corazón llevándote a un viaje del que no quieres regresar. Unos temas profundos, trabajados y complejos pero a la vez muy accesibles y, sobre todo, con una gran pasión por la música de raíz.
En el segundo pase Sara se mostró más suelta y con un público más animado, creando de nuevo ese ambiente a veces melancólico y otras veces lleno de pasión, con un gran trabajo vocal de Irene Añón y Alba Seijo, que actuaron justo al lado de Sara, demostrando de esa manera su aportación al proyecto. Nos quedamos con mucho gusto a los dos pases y a un tercero si lo hubiera porque, con los años que llevo cubriendo conciertos, hacía ya mucho que uno consigue ponerme la piel de gallina y emocionarme de tal manera. Los que conocemos a Sara sabíamos que no nos decepcionaría, pero lo visto en el Jazz Filloa superó todas las expectativas con unas composiciones propias dignas de cualquier gran artista. Anota bien este nombre, Sara Merso, porque el 2025 será su año y estoy seguro de que su disco será uno de los mejores del año en Galicia. El mundo es tuyo Sara, gracias por tu arte.













