Pablo Alborán en Coruña

Había muchas ganas de Pablo Alborán tras la parada de 3 años que realizó cuando se encontraba en la cima del éxito, y que utilizó para descansar y volver con más fuerza y energía. Y esa expectación se notó con la venta de más de 7.000 entradas con meses de antelación y con sus más fervientes fans durmiendo a las puertas del Coliseum desde días antes para conseguir la mejor ubicación posible. Tras una exitosa gira latinoamericana en la que presentó su nuevo trabajo “Prometo”, en el mes de mayo inició su gira por España, contando cada concierto con un sold out. Sobre las 22:40 horas de la noche del sábado, el griterío del público era ensordecedor cuando se apagaron las luces y, tras una breve intro, hacía aparición la banda con un ovacionado Pablo Alborán que acaparó todas las miradas mientras entonaba los primeros versos de “No vaya a ser”. Con pantalón negro, camiseta granate y barba de varios días, comenzó a robar corazones y suspiros de admiración de sus fans.

 

Un impresionante montaje audiovisual ambientaba cada canción, dotando todavía de más magia a los románticos versos del malagueño. Tras el espectacular inicio de concierto con temas como “La Escalera” o “Dónde está el amor”, prosiguió con una emocionante “Recuérdame” que enlazó directamente con “Quién”. Y aunque Alborán ya salió a escena con el público metido en el bolsillo, con su arte y su buen hacer sobre el escenario se llevó a todo el público de calle, mientas cantaba temas de su nuevo álbum como “Cuerda al corazón” y “Lo nuestro”.

 

Siguió subiendo la temperatura con “Quimera” y ese ritmo de trompeta que hizo arrancarse a Pablo a bailar y soltar su arte flamenco. Una gran banda acompaña a Pablo en esta gira con Adrián Schinoff a los teclados, Carlos Martín a la percusión y trompeta, Lolo Álvarez a la guitarra y ocupándose de la dirección musical, José Marín a la guitarra, David López a la batería y Antonio de Haro al bajo, a los que Pablo fue presentando poco a poco durante el concierto.

 

En este momento agradeció a la ciudad de A Coruña el acogerlo con tanto cariño cada vez que viene aquí, agradeció a sus fans que se desplazaron desde otras ciudades para ver ese concierto y agradeció todas las cartas que recibió y, que normalmente suele leer siempre, ‘gracias por alegrarme el día con vuestras palabras. Esto es para vosotros!‘ gritó antes de entonar su conocido “Tanto”.

 

Ahora llegaba la parte más íntima del concierto con Pablo Alborán sentado con su guitarra acústica interpretando canciones como “Perdóname”, de su primer disco, “Te he echado de menos” o “Al paraíso”. Tras un breve descanso, un espectacular juego de luces y las estrellas iluminadas en las pantallas nos hacían aterrizar en “Saturno”, ese planeta donde ‘viven los hijos que nunca tuvimos…‘, que fue coreada con entusiasmo por el público. Siguió con “La llave”, hablando a continuación de lo mal que ve el mundo últimamente, ‘estos días veo las noticias y me doy cuenta de que el mundo se está volviendo más machista, más racista y mas homófobo‘ gritó Pablo ante una explosión de aplausos de todo el Coliseum, ‘en esta canción me desahogo de todas las injusticias‘ arrancando con el tema “Boca de hule”, finalizando con Pablo y todo el grupo desfilando bajo un ritmo marcial de tambores.

 

“Por fin” fue el siguiente tema, antes de que una círculo de luces rojas rodeara a Pablo mientras interpretaba la maravillosa balada “Tu refugio”. “Curo tus labios” provocó una auténtica marea de brazos levantados moviéndose al compás de la canción, y “Vivir” sirvió para despedirse del público, no sin antes agradecer a todo el personal que se encargó de realizar el trabajo que hay detrás de este maravilloso espectáculo que se vivió esta noche en en Coliseum.

 

Tras unos minutos de pausa, y obviamente con el público pidiendo sin cesar la vuelta de Pablo Alborán, se ilumina la oscuridad del escenario para mostar a Pablo sentado al piano en el centro del escenario interpretando en solitario uno de sus primeros éxitos, “Solamente tú”, con la que encadenó “Prometo” de su último disco. Se apagan de nuevo las luces y se iluminan con la entrada de toda la banda para seguir con “Éxtasis” produciendo en sus fans lo que su propio título indica. Ahora si que llegaba el final, y que mejor tema para acabar con energía esta gran noche que con “Vívela” con el público disfrutando de lo lindo mientras Pablo gritaba ‘a vivir que la vida son dos días, así que a vivir a vivir!!!‘. Y así finalizaban dos horas llenas de mucha emoción y una alegría que se reflejaba en los rostros de la gente que abandonaba el recinto con una gran sonrisa en sus caras.

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