Los británicos Suede incendian la sala Pelícano de A Coruña con un concierto lleno de energía, sudor, elegancia y una comunión total con el público de la sala. El concierto ofrecido el pasado martes por Suede fue toda una ceremonia musical, emocional y física, en la que los nuevos temas y sus grandes hits se fusionaron en una noche épica.
Desde el inicio del concierto, su líder y cantante Brett Anderson dejó claro que iba a entregarse en cuerpo y alma desde el primer minuto, y así lo hizo durante los casi noventa minutos de actuación. Aunque pasen los años sigue mostrando un gran estado de forma, delgado y con ese aura sexy que siempre lo acompañó.
El repertorio mezcló su excelente material de su último disco «Antidepressants», uno de los mejores del grupo en años, con sus clásicos que pertenecen a varias generaciones. Ecos de Bowie, del glam y el britpop estaban presentes en la mayoría de los temas que convirtieron la sala en un auténtico karaoke de locura cuando sonaron «So Young» o «Beatiful Ones».
Con una banda compacta y precisa, Brett Anderson pudo liberarse y bajar a mezclarse entre el público durante varios temas, haciendo disfrutar a sus acérrimos fans. Suede apostaron esta noche por lo esencial de la música sin artificios, canciones, actitud y verdad en un concierto en el que no hubo nostalgia, fue puro presente.













