Sara Merso en A Coruña

La pasada noche, la sala Garufa de A Coruña fue testigo de algo más que la presentación de un debut discográfico. Lo que ocurrió fue la confirmación pública de una artista que llevaba tiempo preparándose por dentro. Con casi dos dédacas subida a las tablas de los escenarios, Sara Merso presentó «Iá» como se presentan las cosas importantes, sin artificio, con verdad y con una banda que respira con ella. Una banda en la que cada miembro es uno de los mejores en su puesto, con Irene Añón e Iseo Agilda en los coros, Iago Mouriño al piano, Rubén Deschamps a la guitarra, Octavio Vargas al bajo, Bruno Couceiro a la batería y Pablo Añón a los vientos, todo un ‘dream team’ musical.

Desde el primer tema lo orgánico, lo humano y lo frágil de lo que habla «Iá» se trasladó al directo con naturalidad. Ocho músicos en escena, sin prisas ni excesos, sosteniendo canciones que crecen desde la emoción y no desde el impacto fácil. La voz de contralto de Sara, profunda y cálida, fue el eje de todo. Una voz que no necesita imponerse, porque convence por sí sola.

El repertorio se basó en los siete temas del disco más alguna versión, temas cuya base y raíz es el jazz y el soul pero que contiene numerosos ingredientes para que las canciones tenga vida propia y se instalen en los corazones del público. Una música que tiene toques mediterráneos, algo de rock y sobre todo un pop que hace de las canciones asequibles cuyos estribillos enganchan y se quedan grabados fácilmente. Hubo momentos íntimos, con Sara a solas con la guitarra y los vientos, realizando una emocionante versión de «Oración del Remanso», imposible no romperse ante tanta belleza. Todo sonó coherente, como una misma historia contada desde distintos lugares. Ahí se notó el trabajo de dirección musical de Pablo Añón, presente también en el escenario, y la compenetración de una banda que toca y escucha a la vez.

Momentos como «Diamonds» confirmaron por qué fue elegida carta de presentación, sonó cercana, casi familiar, y el público la recibió con una gran atención. También hubo espacio para canciones más movidas como «Cold» o su nuevo single «Fire», junto con la positividad de «De Alba» y la emotiva versión del clásico de Joe Cocker «With A Liltle Help From My Friends», que dedicó a todos sus amigos por su gran ayuda para sacar adelante este proyecto.

Los coros de Irene Añón e Iseo Agilda aportaron textura y profundidad, mientras piano, guitarra, bajo y batería construían un sonido sólido pero flexible, con espacio para la improvisación y el diálogo con un espíritu jazzístico que en directo cobra pleno sentido.

El Garufa respondió con una escucha atenta y un aplauso final largo y sincero al que Sara Merso se mostró agradecida, serena y consciente del momento que estaba viviendo. Un disco que merece ser escuchado en más salas de Galicia porque Sara Merso tiene entre las manos un ambicioso proyecto que se sale de lo habitual pero que a la vez gustará sin duda a todos los públicos.

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