Por @galicia_en_concierto
Lo vivido la pasada noche en el Coliseum de A Coruña quedará grabado como un tatuaje en la memoria y el corazón de cada uno de los más de tres mil espectadores que disfrutaron de un increíble show del legendario Lionel Richie. Por primera vez en Galicia, a sus 76 años de edad se presentaba el que fuera líder del grupo de Motown The Commodores antes de iniciar su exitosa carrera en solitario, en el Coliseum de A Coruña gracias al ciclo musical Gozo Festival.
Lo de anoche en A Coruña fue mucho más que un concierto: fue una fiesta, un viaje directo a los recuerdos más felices de varias generaciones que pasaron su juventud bailando al ritmo del cantante de la eterna sonrisa. Desde que apareció en el escenario y sonaron las primeras notas de “Hello”, todo el recinto explotó en aplausos y emoción. A sus 76 años, Lionel Richie sigue siendo puro carisma, con esa voz cálida que te eriza la piel y una energía que contagia a cualquiera, además de el acompañamiento de una banda de auténtico lujo.
Cada canción era un regalo. “Running With the Night”, “Easy”, “My Love”, “Penny Lover”… todas nos hicieron cantar a pleno pulmón. Y cuando sonó “Brick House” o “Lady You Bring Me Up”, no había nadie que no estuviera bailando. Fue imposible quedarse quieto.
Lo mejor fue la cercanía que mostró Richie en todo el concierto, no paró de bromear, con la dificultad de pronunciar ‘Coruña’, de agradecer a la gente, de hacernos sentir parte del show y notándose que él también estaba disfrutando del momento.
Hubo momentos mágicos, como “Three Times a Lady”, “Sail On” o “Endless Love”, su primer éxito en solitario que compartía con Diana Ross y que pidió a las mujeres del público que cantaran la parte de la cantante estadounidense. Verlo al piano, con esa sonrisa infinita, fue emocionante de verdad.
Y cuando parecía que ya no podía subir más la emoción, llegaron “Say You, Say Me”, “Dancing On the Ceiling” y, por supuesto, el archiconocido «We Are The World» que compuso junto a Michael Jackson y un final explosivo con “All Night Long”. En ese cierre, con todos bailando, cantando y sonriendo, Richie, con una chaqueta de estética militar, nos dio las gracias. Pero en realidad éramos nosotros los agradecidos por regalarnos una noche tan especial.
Su gira Say Hello To The Hits nos recordó por qué Lionel Richie es eterno: porque sus canciones no pasan de moda, porque siguen uniendo a la gente, y porque ver a una leyenda tan viva y feliz en el escenario es un privilegio. Anoche, en A Coruña, todos volvimos a sentirnos parte de algo grande.













