Fotos: Pablo García González @pglivemusic
Crónica: Gonzalo Rodríguez Castro @gonzarodríguez14
En el corazón del Albariño y del verano gallego y con la festividad del Día de Galicia a la vuelta de la esquina, el Festival Son do Mar se convirtió en el escenario perfecto para el disfrute total de tres de las mejores bandas de nuestro país: Ultraligera, Dorian y Shinova.
En una jornada donde la brisa marina acariciaba la piel y el público se sumergía en una atmósfera festiva, las tres bandas hicieron las delicias de un público totalmente entregado.
Desde el primer acorde, la energía de Ultraligera se desbordó. La banda, conocida por su estilo único que fusiona indie, rock y un toque punk, hizo sentir su presencia de manera arrolladora. Las luces y los sonidos se mezclaban con el rumor del mar, creando una experiencia sensorial completa.
Las canciones más esperadas no tardaron en llegar. “La basura” encendió la chispa inicial, con la multitud coreando a todo pulmón. A continuación, algunas de sus baladas más icónicas como “Europa” o “Nunca Nadie” mantuvieron la intensidad, con sus poderosas guitarras y su lírica de amor y reflexión que caló hondo en los presentes.
Pero fue “Tú no lo ves” la que conquistó por completo al público, que se entregó al ritmo y a la potente voz de Gisme, como si cada palabra fuera un susurro directo al alma. Al líder de la agrupación no le faltó tiempo para hacer su ya tradicional escalada por los andamios del escenario, ante el asombro del público. El cierre, con “Matanza en el Hotel”, fue el broche de oro, una explosión de energía que cerró la potente actuación de los madrileños con una ovación ensordecedora.
Y es que ya lo diría Gabri de Shinova unas horas más tarde sobre el escenario: Ultraligera se convertirá en una de las bandas más grandes de España.
Justo después de la intensidad de Ultraligera, Dorian tomó el escenario del Son do Mar con su característico estilo indie electrónico que atrapó a todos los presentes. En una noche mágica, la banda se entregó al público gallego, con un sonido envolvente que hizo vibrar el aire.
Las canciones más aclamadas, como “Cualquier otra parte” y “La tormenta de arena”, hicieron que la multitud se sumergiera en una ola de emociones, mientras las luces y el humo danzaban al ritmo de los potentes sintetizadores. La atmósfera se volvió aún más mágica con clásicos como “El Temblor” y “Los amigos que perdí”, himnos que resonaron en cada rincón de Cambados.
Dorian nos brindó un momento muy emotivo con “Materia Oscura”, justo en el medio de sus dos hits más reconocibles y ya mencionados anteriormente, con los que cerraron el espectáculo. Los catalanes nos dejaron una sensación de euforia colectiva que completó perfectamente la jornada.
Un final ideal para una noche donde la música, el mar y la energía del público se fusionaron en un evento inolvidable.
Con la noche gallega ya celebrando su día y en su punto álgido, Shinova subió al escenario para cerrar por todo lo alto la primera jornada del festival. El grupo vizcaíno, con su característico indie-pop melódico, se entregó por completo en un show cargado de emociones y energía, dejando al público totalmente cautivado.
Arrancaron con muchísima fuerza con “Lobos” y “Gloria”, dos temas que pusieron a todos a cantar y a saltar desde los primeros acordes. Dos auténticos cañonazos de energía.
A lo largo del concierto, la banda se ganó a cada espectador ofreciendo una selección de grandes éxitos, entre ellos “Alas”, “Ídolos”, “Mirlo blanco” o “Cartas de Navegación”, que hicieron vibrar a todos los asistentes con su potente sonido y sus letras cuidadas y profundas.
Gabriel de la Rosa, cantante y compositor, se encargó de hacer las delicias de un público entregado, con sus característicos movimientos de frontman de la vieja escuela.
Pero fue en los últimos compases, con “Si no es contigo”, cuando el ambiente alcanzó su clímax emocional. La gente coreaba a gritos cada palabra y alzaba los brazos al cielo de Cambados.
Ya para el final, “La sonrisa intacta” y “Te debo una canción” cerraron una actuación épica, con un público más que entregado y una tremenda ovación que resonó por todo el recinto.
Shinova cerró así una primera jornada inolvidable del Son do Mar, con su habilidad para conectar con el público y una performance que permanecerá en la memoria de todos los presentes.













