Conciertos Coliseum Coruña

Crónica: Yolanda Sabater Algarra

Uno de los máximos representantes de la balada y los hits de los 80 y 90 es sin duda Bryan Adams y esta vez llegaba hasta A Coruña con un lleno total (sold-out) en el Coliseum con 9300 localidades vendidas a meses vista del evento. El canadiense ha aprovechado al máximo su gira por España y además visitó Barcelona, Murcia, Madrid y Bilbao. Aunque los coruñeses fueron los más afortunados por emplazar esta fecha en sábado.

Gran ambiente antes de empezar el concierto ante una arena que iba copándose poco a poco con unas pantallas que proyectaban el coche de Bryan Adams y un QR que invitaba al público a sugerir canciones para la velada. Buena estrategia que surtió efecto… Dudo que tan cuidado setlist pueda sufrir cambios a última hora. Encandiló el ambiente el ya popular coche teledirigido que sobrevoló la pista antes de que empezara el show. La verdad es que la idea tiene mucho gancho.

Casi quince minutos de retraso para un show que ya de por sí empezó tarde, pero muchas ganas de reconectar con las archiconocidas canciones de Bryan Adams. Y ante un escenario oscuro y unas luces tenues rojas el oriundo de Canadá entonó “Kick Ass”, la primera de las muchas de la noche dando paso al resto de músicos que le acompañaron en la velada.

Una audiencia rendida a sus pies no paró de cantar todos los temas que sonaron en aquella noche y no tardó en llegar la preciosa “Can’t Stop This Thing We Started”, después de todo, era a lo que habíamos venido, escuchar éxito tras éxito. Prosiguieron temas como “18 til I Die” o “Please, Forgive Me” con un Bryan pletórico y que sonó atronador gracias a los músicos que le acompañan, el guitarrista Keith Scott, Mickey Curry a la batería y el tecladista Gary Breit.

Bryan no le teme a nada y le vimos cambiar de guitarra a bajo en temas como “Shine a Light” o “Take Me Back” que personalmente no me dicen mucho. El primer guiño de la noche llegó cuando una chica del público pidió “Let’s Make a Night to Remember” al que un Bryan solícito aceptó interpretar -si bien no entera- usando juegos de palabras con nombres de chicas intentándolos adivinar entre las presentes. Por supuesto no acertó ninguno pero quedó resultón.

Puede ser que “Kids Wanna Rock” sea la canción más heavy que tiene y buen contraste fue que seguidamente cayera “Heaven”. Y es que este corte aparentemente simple tiene una carga emocional tan intensa que es toda una power ballad. Quien la escuche y no se le remueva algo por dentro, definitivamente tiene algo mal en el corazón.

Para cualquiera sería difícil remontar tras “Heaven” pero no para Bryan, con “It’s Only Love” se marcó un homenaje a toda una Tina Turner y con “Rock and Roll Hell”, versión de Kiss, reconquistó a todos los rockeros que allí estábamos.

Medio tiempo para recuperar pulsaciones con la versión acústica y Bryan sólo en escena con “Here I Am”, la versionada de Joe Cocker “When the Night Comes” o “When You’re Gone”. No tardó en llegar una de sus baladas estrella con “(Everything I Do) I Do It for You”, inundando la noche con luces de móvil y pantallas, realmente impresionante.

Más de 20 canciones habían sonado ya y apenas estábamos rozando el ecuador del concierto. Pese a sus 72 palos Bryan Adams está en un estado físico inmejorable aunque no es muy amigo de los primeros planos hoy en día. Eso sí, su ego sigue intacto y desprende energía y ganas de seguir reinando en los escenarios. Se nota que la música le apasiona.

Aún faltaban platos fuertes esa noche y es que la discografía de Bryan Adams está llena de temas imprescindibles. Bien es cierto que tras escuchar varios temas caes en la cuenta de que la fórmula es prácticamente invariable, pero para alguien como yo que veía por primera vez al rey de la balada (o a uno de ellos), fue disfrute tras disfrute.

La animosa “So Happy It Hurts” de su último trabajo volvió a subir revoluciones y poco tardó en llegar otro de sus imperdonables “Summer of ‘69”. No faltó el homenaje a Paco de Lucía en “Have You Ever really Loved a Woman”, pues compuso las guitarras en este tema.

Con “Have You Ever Really Loved a Woman?” Bryan hizo el amago de terminar el concierto pero aún nos regaló 4 temas más, cerrando con “Can’t Take My Eyes Off You”, tema de Frankie Valli de los Four Seasons y que todos conocemos a la voz de Gloria Gaynor. Total, que no era ninguna sorpresa pues la lleva tocando en el repertorio de esta gira pero desde luego me descolocó un poco en su setlist. Aún así fue un bonito cierre de concierto en el que la gente se levantó y cantó animada y celebrando, y es que tiene un estribillo bien pegadizo.

Creo que este concierto reafirmó que a Bryan Adams le quedan muchos escenarios por recorrer y si año tras año sigue llenando estadios, no es de extrañar que no quiera retirarse.