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ocio en Galicia

Loquillo estrena su nuevo trabajo discográfico “Viento del Este”, el primero sin la producción de Jaime Stinus tras varios años trabajando a su lado en grandes discos como “Balmoral” o “Feo, fuerte y formal”. En este trabajo toman el mando de la producción los guitarristas de la banda Josu García y Mario Cobo, éste último recientemente incorporado a la banda en sustitución de Stinus, quienes optan por llevar hacia un sonido más crudo el rock de Loquillo, dejando un poco de lado la sofisticación de las últimas producciones.

El disco se abre con “Salud y Rock and Roll”, primer single del álbum, canción alegre y fiestera musicada por el gran Gabriel Sopeña, con cierto aire fronterizo y con un acordeón que evoca a una canción de cantina, birras y amigos. Continúa el disco con “En el final de los días” medio tiempo de esencia rockera, con letra de Loquillo y música de Leiva, poniendo de manifiesto la capacidad del madrileño en hacer canciones redondas. “A tono bravo” está escrita a medias entre Loquillo, su mujer Susana Koska e Igor Paskual, musicada por Carlos Segarra, que de nuevo pone su maestría para hacer otro gran tema. “Cuando Loquillo quiere un buen tema llama al Segarra” decía el propio Carlos en una reciente entrevista, y está claro que el Loco sabe rodearse siempre de los mejores. “No comparto opiniones, dicto sentencias” canta Loquillo sobre un colchón de coros Doo Wop.

Continúa con “Limusinas y estrellas” firmada por su compañero de batallas en los ochenta Sabino Méndez, en un tema de rock clásico con un sonido sofisticado de guitarra. Con “Rusty” llega el primer tema firmado por el nuevo guitarrista, el ex Nu Niles Mario Cobo, que con un buen riff de guitarra, una buena letra del novelista Carlos Zanón y la voz del Loco forman un tema de puro rock and roll español. En esta parte el disco tira hacia el rock de autor en el que Loquillo se desenvuelve tan bien en los últimos tiempos, como en la desolada “El mundo que conocimos” con un épico final en el que colabora la Orquesta Sinfónica de Bratislava, o en “Las ventajas de perderte”, medio tiempo de aires country con música de nuevo de Gabriel Sopeña. Hay tiempo para reivindicar a Los Negativos, grupo barcelonés de pop psicodélico, con la versión del tema “Viaje al norte”, antes de que un violín eléctrico dibuje melodías folk en el logrado tema “Los dioses engañan”.

No podía faltar un gran tema de Igor Paskual que, junto a Loquillo, firma “Viento del Este” en el que de nuevo el acordeón vuelve a cobrar protagonismo en un tema con sabor al Johnny Cash más country, con un gran Mario Cobo al lap steel. Con “Me olvidé de vivir” llega la sorpresa del disco, versión del tema popularizado por Johnny Hallyday, por el que Loquillo siente una gran admiración, y cantado más tarde por Julio Iglesias. Al principio resulta extraño escuchar a Loquillo en un tema tan melódico, pero sabe llevarlo perfectamente a su terreno con ecos de chanson francesa. El disco finaliza con “Acto de fe”, tema lento que va ganando fuerza hasta terminar con un Loquillo dejándose la voz en el intenso final.

Gran trabajo de los músicos, los ya conocidos Igor Paskual, Josu García, Alfonso Alcalá y Laurent Castagnet, a los que se unen Mario Cobo y Raúl Bernal, sin duda una banda de lujo para un disco no menos lujoso, que demuestra una vez más la capacidad del Loco para hacer grandes trabajos en los últimos tiempos.