Compartir
Vetusta Morla en A Coruña

Vetusta Morla ofrecieron el pasado sábado en el Coliseum de A Coruña un concierto que difícilmente se podrá borrar de la mente de las miles de personas que abarrotaron el recinto. Nervio, épica, pasión y emoción, en una perfecta comunión entre banda y público, crearon algo grande y muy difícil de superar. Con su nuevo disco “Mismo sitio, distinto lugar”, Vetusta dio un paso más para quedar en la historia como uno de los grandes grupos nacionales de este siglo. Un grupo que creó un estilo propio, que no entiende de estancamientos y que siempre sabe reinventarse para ofrecer algo nuevo a sus fans.

 

Para abrir la noche el público pudo disfrutar de la espectacular voz de Alice Wonder, que próximamente publicará su primer disco del que interpretó algún tema junto con los de su primer Ep. Cantando en solitario con su teclado, entrando más tarde su acompañante para que Alice se cambiara a la guitarra eléctrica. Una cálida voz soul, cercana a Sam Smith o Lana del Rey, que deslumbró con temas como “Strategy”.

 

Y llegó el esperado momento, se apagan las luces y, mientras en la pantalla del escenario se puede visualizar un ‘Solo sí es sí’, van entrando los seis miembros de Vetusta Morla, con un aclamado Pucho al frente iniciando el concierto con el tema que da título al nuevo disco. Siguieron con los nuevos temas “Deséame suerte”, “El discurso del rey” y “Palmeras en la Mancha” para pasar a su anterior disco con la reivindicativa y rabiosa “Golpe maestro”, con un acertado pequeño cambio en la letra incluyendo la frase ‘la justicia no para de apestar‘. Con la emotiva “Maldita dulzura” llegó uno de los varios momentazos de la noche, con el público cantando el tema con las luces de los móviles iluminando el Coliseum.

 

La maquinaria imparable ya estaba en marcha, con la banda sonando increíble y un hiperactivo y enérgico Pucho sin parar de moverse durante toda la actuación. Volvieron a sus inicios con una coreada “Copenhague”, siguiendo con “Fuego”, “Guerra civil” y la hímnica “La vieja escuela”. El elegante vals de “23 de junio” sirvió para un momento de calma en el concierto junto con “Al respirar” y “Punto sin retorno” para llegar al épico ritmo de “La deriva” dedicada por el cantante a ‘todos los que arriesgan sus vidas por salvar a los demás‘ en relación con los bomberos sevillanos juzgados en Grecia. El concierto ya estaba en una escalada imparable hacia el éxtasis con “Mapas”, uno de sus temas más rockeros, “Valiente” o el potente nuevo hit que es “Te lo digo a ti” atronando sin piedad a un impresionado público.

 

Antes de convertir el Coliseum en una “Fiesta mayor”, Pucho se tomó su tiempo en agradecer a todos y cada uno de los responsables del espectáculo, como técnicos de sonido, luces, backliners, etc., con mención a la empresa gallega Esmerarte, que están con ellos desde el principio. Tras despedirse y retirarse del escenario, el público reclamaba de nuevo su presencia, haciendo de nuevo aparición con la melódica “Consejo de sabios”. “El hombre del saco” llegaba para anunciar un final que estaba reservado para “Los días raros”, con su ritmo in crescendo para explotar con los coreados ‘Oh, oh, oh’ que sonaron más fuertes que nunca en un apoteósico final que define perfectamente lo que se vivió en cada uno de los más de 120 minutos de un concierto histórico.

VER GALERÍA FOTOGRÁFICA: