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concierto Sidonie en Santiago

La sala Capitol casi colgó el letrero de lleno en el concierto de Sidonie. Los barceloneses, que venían a presentar su último disco “El peor grupo del mundo”, aparecieron en el escenario a las diez de la noche y no dudaron en comenzar la actuación con todo un guiño a su público: “Os queremos”. Y siguieron con “Nuestro baile del viernes”, pidiendo que “bailemos, canciones de viernes que ni conocemos, pero bailemos”. Y por supuesto, todos los asistentes obedecieron.

Los Sidonies originales, Marc Ros (guitarra y bajo), Jesús Senra (bajo, coros y su más que característico sombrero) Y Axel Pi (batería), estuvieron acompañados de Víctor Valiente (guitarra) y Eduardo Martínez (teclados). Y demostraron que casi 20 años sobre los escenarios dan muchas tablas pero también una conexión y “buenrollismo” total que transmitieron por activa y por pasiva a un público que no tuvo más remedio que contagiarse. Marc confesaba que deseaba presentar el disco en salas y no sólo en festivales, y no tardaría en arrancarse con “Yo soy la crema” finjiendo un striptease que hizo llegar la carcajada a Capitol. El propio Ros se marcaba un solo con “Los coches aún no vuelan” demostrando que en cuanto a versatilidad no hay quien le gane. El delirio comenzaría con “Para dibujar a un perro”, coreada por toda la sala en una original “versión karaoke”, homenaje a Bob Dylan.

Y llegaron los grandes éxitos con “Por ti” o “Carreteras infinitas”. “El peor grupo del mundo” consiguió el efecto esperado. Y un clásico de la banda como “El bosque” desató el baile general. Marc recordó su próxima parada en tierras gallega antes de salir del escenario, a la espera de que se pidieran los bises. Aunque los clamores remolonearon, pronto se hicieron insistentes. Y aguardar no pudo merecer más la pena. Sonaron los primeros acordes de “Un día de mierda”. Marc paseó entre a hombros por la sala y acabó encima de una de las barras, para meterse al público en el bolsillo y de paso vaciar un chupito de Jägermeister.

Tras otra pieza clásica de la banda, “El Incendio”, los catalanes quisieron despedirse con “Estáis aquí”, que sonó a agradecimiento a un público que empezó el concierto frío pero terminó por rendirse a Sidonie, su desparpajo pasmosa complicidad.
Aplausos, más aplausos y alguna risa durante los saludos, mientras de fondo sonaba Love is in the air, con Marc y compañía despidiéndose y bailando sobre el escenario. Lo dicho: “El peor grupo del mundo”.

Texto: María Losada Miguéns