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concierto Ferrol

Mikel Erentxun se presentó en el Auditorio de Ferrol con su nuevo disco “Corazones”,un disco que nació en la planta de los corazones rotos,así es como llama Mikel a la sala de cuidados intensivos en la cual estuvo ingresado en el año 2013 por un problema coronario.Un disco con la particularidad de que en cada canción aparece la palabra ‘Corazón’ y que recientemente fue nominado para los premios Grammy latino en la categoría de mejor álbum de rock.

Poco queda ya del Mikel Erentxun de los comienzos con su pop de herencia británica,su música ahora tiene un sabor a Nashville,a Memphis,en definitiva un sabor a puro rock’n’roll.
Un concierto algo distinto a los de la actual gira ya que fue en formato acústico,con guitarra,bajo,batería y piano,pero no por ello menos intenso que los conciertos eléctricos.Tras una intro con el “Fortunate Son” de la Creedence,se presentó el donostiarra con el lejano “Tu nombre en mis labios” seguido de “Cuando no me tengo” y “Penumbra”.

El sonido era realmente espectacular y nítido,con una gran banda acompañando a Mikel compuesta por Fernando Macaya al bajo,Karlos Aranzegui a la batería y Mikel Azpiroz al piano y teclados.

concierto GaliciaContinuó con un tema de su nuevo disco,el potente “El corazón del dragón”,siguiendo con “Vasos de Roma y ginebra” y el tema del nuevo disco dedicado a su hija “Dakota y yo” antes de subir la adrenalina de todo el auditorio con el salvaje rockabilly de “Corazones”.

En este momento llegó el primer clásico de su anterior grupo Duncan Dhu con la mítica “Una calle de París”,recibida con entusiasmo por parte del publico al igual que el tema “Mañana”.

Dedicó el bonito tema “Amara” a las calles del barrio que lo vio crecer y mostró su lado más americano con la rítmica “Cartas de amor”,bajando de intensidad con la lenta “El último vals” y una coreada “Esos ojos negros”.

El conocido “A un minuto de tí” sirvió para hacer la primera pausa y regresar cargados de energía con una rockanrolera y potente “El ritmo de la calle”.

El público se mostraba encantado con el impecable concierto y Mikel y su banda disfrutaban sobre el escenario con otro de los temas de su último disco “Los muros de Jerusalem”, interpretando después otro tema de Duncan Dhu “La barra de este hotel” con nuevo ritmo y un piano muy jazzy,con apoteósico final con un Mikel imitando a su adorado Elvis.

Su último single “El hombre que hay en mí” sirvió para despedir el concierto aunque unos minutos después apareció Mikel en solitario con su guitarra para ofrecer una íntima “Veneno”,que arranco una gran ovación por parte del público.

Y como broche final la conocidísima “100 gaviotas”,con todo el auditorio puesto en pie,despidió el concierto de un gran artista que marcó a varias generaciones con su música y que a sus 50 años sigue sin perder su magia de hacer unas canciones redondas.

 



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