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concierto Slayer en A Coruña

Tarde noche de auténtico y puro thrash metal la vivida el domingo en la ciudad de A Coruña. Un sala Pelícano no muy acostumbrada a este estilo musical en su programación, aunque es de agradecer esta diversidad musical, se comenzaba a llenar desde las 7 de la tarde por legiones de heavies ansiosos de recibir el atronador sonido de Slayer, toda una institución en el mundo del metal y uno de los llamados ‘Big Four’ del thrash metal junto a Metallica, Megadeth y Anthrax. Un grupo que se mantuvo siempre fiel a sus orígenes, presentando su nuevo álbum “Repentless” con el que mantienen su alto nivel compositivo de los últimos tiempos. Aunque años atrás quedan gloriosos trabajos como “Reign in blood” o “South of heaven”, Slayer siguen en la brecha de la escena internacional.

El grupo nacional Angelus Apatrida fueron los encargados de abrir la velada con su thrash metal clásico, considerados como una de las mejores bandas en España del género y consiguiendo poco a poco meterse en el circuito internacional en el que ya empiezan a tener un nombre. Los de Albacete aprovecharon su poco más de media hora de concierto para ofrecer una descarga de sus mayores éxitos, con un setlist basado en su último trabajo “Hidden evolution” con temas como “Serpents on parade” o “Immortal”, pero sin olvidarse de sus antiguos temas como “Give ‘Em War” o un potente “You are next” con el que cerraron su magistral actuación.

Sobre las 21:15 la oscuridad se apoderó de la sala mientras sonaba la intro “Delusions of Saviour” y hacían aparición en escena los líderes y fundadores del grupo Tom Araya y Kerry King junto con Gary Holt a la guitarra y Paul Bostaph a la batería. Y comenzaron sin piedad, con el acelerador a fondo con la salvaje “Repentless” que hizo tambalear los cimientos de la sala con su potente sonido. La portada de su último disco con el rostro de un Cristo presidía el fondo del escenario, con la batería de Paul elevada que aporreaba sin piedad marcando el rápido ritmo de los temas. La imponente figura de Kerry King con su característica guitarra de la que sacaba infernales y speedicos riffs, y un Tom Araya con un nivel vocal magnífico atraían toda la atención, mientras que Gary poco a poco iba demostrando sus grandes dotes a la guitarra. Iban cayendo temas como “Postmortem”, “War emsemble” o uno de los pocos momentos de respiro que se vivió con la densa “When the stillness come”. Pero pronto volvió la violencia musical con la brutal “Mandatory suicide” y “Dead skin mask”. Los viejos clásicos del grupo fueron recibidos con fervor como “Seasons in the abyss” o un “Hell awaits” con la que se retiran del escenario.

Al poco regresan para seguir torturando los tímpanos de sus fieles seguidores con la gran “South of heaven”. El sonido de tormenta y un escenario teñido de un rojo sangriento anunciaban la llegada de “Raining blood” a la que siguieron con “Black magic”. Para finalizar no podía faltar ese “Angel of death” introducido por el ensordecedor grito de un Tom Araya que se desgañitó en la interpretación del mítico tema con el que finalizaron una impecable actuación. Pasan los años pero Slayer siguen inamovibles en su trono de reyes del thrash metal sin perder ni un ápice de su potencia y ofreciendo unos sólidos conciertos en los que nunca defraudan. Con una gran afluencia de público, a pesar de ser un domingo, queda demostrado que la ciudad de A Coruña tiene ganas de metal.

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